Dejas el guion sobre una silla, pisas la marca de cinta y empiezas a grabar. Dices tu nombre y, sin darte cuenta, añades tus estudios, tus aficiones, una mudanza reciente y un chiste. Cuando llega la escena, tu mirada ya va de un lado a otro. El problema no era tu interpretación. Convertiste una entrada breve en una minibiografía.
Di tu nombre, añade solo lo que te pidan, comparte un dato relevante y pasa con calma a la escena.
Qué debe incluir tu presentación
Frente al objetivo, empieza con tu nombre y apellido. Di quién te representa o dónde estás solo si las instrucciones lo piden. Después, añade un dato breve y útil, como el idioma de la escena o una habilidad directamente relacionada con el papel. Puedes dejar una nota junto al trípode para recordar la consigna, no para leer un discurso.
Una versión limpia sería: «Hola, soy Alex García. Vivo en Sevilla. Voy a interpretar a Dani». Si no te han pedido la ciudad, quita esa frase. Cada palabra debe ayudar a identificar tu vídeo o aportar algo relevante para el trabajo.
El artículo sobre cómo preparar una audición te ayudará con el conjunto de la prueba. Si grabas en casa, revisa también cómo preparar un self-tape.
Mantén la mirada tranquila y enlaza con limpieza
Elige una línea de mirada estable, junto al objetivo, salvo que el equipo de casting te pida mirar dentro. Mantén los pies sobre la marca, los hombros sueltos y las manos en reposo. No necesitas fabricar entusiasmo cuando se enciende la luz de la cámara. Una atención sencilla se percibe mejor que una sonrisa pegada.
Después de la última frase, toma aire en silencio. Mueve la mirada hacia tu compañero de escena y empieza. Ese pequeño cambio en el rostro, sin un gesto grande, crea un enlace limpio entre tu presentación y el personaje.
Tres errores que enturbian tu entrada
- Contar toda tu vida. Delante del fondo neutro, acumulas cursos, aficiones y anécdotas. Conserva solo lo que pide la consigna o lo que tiene relación directa con el papel.
- Forzar una energía falsa. Se enciende la cámara, amplías la sonrisa y subes la voz. Suelta la mandíbula y habla con una persona concreta.
- Caer de golpe en la escena. Anuncias el título y lanzas la primera frase sin respirar. Fija la mirada, deja un instante y entrega tu atención al compañero imaginario.
Ejercicios prácticos
La tarjeta que encoge
Objetivo: reducir tu presentación a lo esencial sin borrar tu personalidad.
Pasos: escribe la versión completa en una tarjeta. Tacha cada dato que no te hayan pedido y conserva tu nombre y un solo detalle relevante. Deja la tarjeta en una mesa y di la versión corta sin leer.
Resultado: consigues una entrada concisa que no suena a currículum recitado ni a fórmula vacía.
La mirada asentada
Objetivo: estabilizar tu atención sin quedarte rígido.
Pasos: pega un trocito de cinta junto al objetivo. Haz la presentación mirando esa marca, respira y desplaza suavemente los ojos hacia una silla que represente a tu compañero.
Resultado: tu mirada se mantiene tranquila y el paso a la escena se ve sin parecer forzado.
El relevo de la escena
Objetivo: crear una transición limpia entre tú y el personaje.
Pasos: deja el guion en el suelo. Preséntate, espera un instante, adopta la línea de mirada de la escena y di solo la primera frase. Repite quitando cualquier gesto decorativo.
Resultado: la presentación termina con claridad y la escena empieza con una intención activa.
Ensaya con La Réplique
La Réplique funciona en tu navegador. Puedes importar texto o un PDF, asignar voces de IA a los demás personajes, usar reconocimiento de voz para activar las réplicas, configurar entradas, ocultar el texto a medida que lo aprendes y ensayar en el estudio de self-tape. Un ordenador, un micrófono sencillo y una marca en el suelo bastan para montar una rutina estable.
Graba varios pases cortos con la presentación, la respiración y la primera frase. Compara la mirada y la calidad del enlace, no solo las palabras. Puedes consultar las opciones en la página de precios. La aplicación te ayuda a ensayar y grabar, pero no sustituye a un coach ni a un compañero humano que pueda responderte de verdad.
Resumen
Sobre tu marca, di tu nombre y menciona tu representante o ubicación solo si te lo piden. Añade un dato relevante, mantén una mirada tranquila y evita la minibiografía y la energía falsa. Una respiración y un movimiento preciso de los ojos te llevan con limpieza a la escena.
Preguntas frecuentes
¿Siempre debes decir dónde vives o quién te representa?
No. Lee la consigna colocada junto a la cámara e incluye esos datos únicamente si te los piden.
¿Debes mirar directamente al objetivo?
Sigue las instrucciones del casting. Si no dicen nada, elige una marca estable junto al objetivo y mantenla durante la presentación.
¿Puedes añadir un chiste?
Solo si surge con naturalidad y encaja en el contexto. Una broma ensayada en una tarjeta puede robar atención a la escena.
¿Qué haces con las manos?
Déjalas a los lados o relajadas delante del cuerpo. Evita mover las hojas del guion mientras hablas.
¿Cómo compruebas si el enlace funciona?
Mira la grabación en el ordenador sin sonido. Debes ver el instante en que tu atención abandona la cámara y llega al compañero de escena.